Negocios globales

El "aprendizaje" de la corrupción de las empresas multinacionales: cómo la aplicación de la ley en el país de origen reescribe el mapa de la inversión global

Cuando las empresas multinacionales invierten en mercados corruptos, ¿aprenden a resistir la corrupción o a ocultarla mejor? Un nuevo estudio de la Universidad de las Naciones Unidas, basado en el análisis de 91.000 datos de inversión, revela que la clave está en la aplicación de las leyes anticorrupción del país de origen.

El "aprendizaje" de la corrupción en las multinacionales: cómo la aplicación de la ley en el país de origen redefine el mapa de la inversión global

La corrupción se considera uno de los mayores obstáculos para la sostenibilidad empresarial global. Distorsiona los precios de mercado, eleva los costos de transacción y frena la inversión extranjera directa. Sin embargo, resulta intrigante que muchas empresas multinacionales entren voluntariamente en mercados de alto riesgo de corrupción y operen allí durante largo tiempo. ¿Por qué? La respuesta puede estar en dos palabras: experiencia. El conocimiento operativo que las empresas acumulan en entornos corruptos determina si luego eligen competir de manera "limpia" o conspirar de manera "sucia".

Un estudio publicado recientemente por la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-MERIT), basado en más de 91.000 proyectos de inversión greenfield, que abarca 101 países y 25.000 empresas multinacionales, revela la lógica profunda entre la experiencia en corrupción y la inversión en el exterior. El estudio divide las trayectorias de aprendizaje de las multinacionales en mercados corruptos en dos modelos: "manos limpias" y "manos sucias", y descubre una variable moderadora crucial: la intensidad de la aplicación de la ley anticorrupción en el país de origen.

Dos trayectorias de aprendizaje, dos globalizaciones

Las llamadas "manos limpias" se refieren a la capacidad que desarrollan las empresas, cuando se enfrentan a un entorno institucional corrupto, para operar cumpliendo la ley, establecer sistemas internos antisoborno y sortear transacciones corruptas sin infringir la legislación. Se trata de una resiliencia moral institucionalizada que ayuda a las empresas a adaptarse a entornos de baja calidad institucional sin desviarse de la ética.

Las "manos sucias" son lo contrario. Las empresas aprenden a identificar a los sobornables adecuados, a pagar comisiones ilegales de forma encubierta y a utilizar las redes de corrupción locales para obtener ventajas contractuales. Este aprendizaje de "supervivencia del más apto" puede aumentar la competitividad empresarial en el corto plazo, pero a largo plazo erosiona el gobierno corporativo y expone a la empresa a riesgos legales y de reputación.

El hallazgo clave del estudio es que cuando el país de origen aplica una estricta supervisión de los sobornos en el extranjero, el comportamiento inversor de las empresas en mercados corruptos cambia de manera sistemática. Si el aprendizaje de "manos limpias" domina, la aplicación estricta de la ley debería alentar a las empresas con experiencia a seguir invirtiendo, porque sus sistemas de cumplimiento coinciden con las leyes de su país de origen; pero si el aprendizaje de "manos sucias" está muy extendido, la aplicación estricta de la ley inhibirá la inversión, porque las empresas se dan cuenta de que las tácticas poco éticas en las que confiaban en el pasado ya no son seguras. La evidencia empírica apunta claramente a esto último.

La aplicación de la ley es una señal estratégica, no solo una herramienta jurídica

Esto significa que cuando un gobierno del país de origen aplica internamente las leyes contra el soborno en el extranjero, no solo castiga a empresas individuales, sino que envía una señal clara a todas las multinacionales: incluso realizar actos inmorales en países con sistemas judiciales débiles no permitirá escapar a la responsabilidad. Esta señal penetra en las decisiones estratégicas globales de las empresas y modifica su "curva de aprendizaje" en los mercados corruptos.

Según los datos, la intensidad de aplicación de la ley en los países firmantes del Convenio Antisoborno de la OCDE está significativamente correlacionada con el comportamiento inversor de las multinacionales en países de alta corrupción. Cuanto más estricta es la aplicación, más tienden las multinacionales a frenar o reevaluar sus decisiones de entrar en dichos mercados, especialmente aquellas que antes tenían experiencia de "manos sucias". Se dan cuenta de que las redes de soborno que antes les resultaban familiares pueden convertirse en trampas legales en cualquier momento.Esto también explica por qué la reciente retirada de Estados Unidos en la aplicación de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero ha suscitado una preocupación generalizada en la comunidad empresarial internacional. Cuando la mayor economía de la gobernanza global afloja la aplicación de la ley, equivale a enviar a las empresas de todo el mundo la señal de que "el cumplimiento anticorrupción ya no es una prioridad". Al mismo tiempo, la intensidad de la aplicación de la ley por parte de varios países signatarios de la OCDE también ha disminuido en los últimos años. Esta brecha en la aplicación de la ley está generando una competencia desleal: las empresas de países con una aplicación laxa obtendrán una ventaja competitiva de facto en los mercados corruptos.

Para los responsables políticos: no basta con firmar, hay que hacer cumplir la ley

Las implicaciones políticas del estudio son profundas. Para los gobiernos de los países de origen, firmar la adhesión a las convenciones internacionales anticorrupción es solo el primer paso. La verdadera capacidad de gobernanza se refleja en una aplicación de la ley continua y efectiva. Solo cuando las empresas infractoras sientan verdaderamente el dolor en carne propia, los valores de integridad podrán integrarse en las cadenas de valor globales. Al mismo tiempo, si los países anfitriones desean atraer inversión extranjera de "alta calidad", el camino fundamental sigue siendo reformar las instituciones y reducir el espacio para la corrupción. Esto no es solo una elección moral, sino también una elección de competitividad: los estudios muestran que los inversores de países con instituciones sólidas están más dispuestos a dirigir su capital hacia países con gobernanza limpia.

Para las organizaciones transnacionales, como la OCDE y las Naciones Unidas, se debe promover la armonización de los estándares de aplicación de la ley anticorrupción para evitar el "arbitraje regulatorio" derivado de las diferencias en la aplicación de la ley. Ampliar la cobertura de la Convención Anticohecho a las economías emergentes y fortalecer el intercambio de información y la colaboración entre las agencias de aplicación de la ley de los distintos países son las bases para construir un mercado global justo.

Para los ejecutivos empresariales: el cumplimiento normativo es el foso de la competitividad a largo plazo

El estudio también sirve de advertencia para la alta dirección de las empresas: aprender a "hacer la vista gorda" en mercados corruptos puede generar pedidos y crecimiento en el corto plazo, pero a largo plazo, esa "capacidad" se convertirá en un pasivo legal y reputacional para la empresa. Por el contrario, construir un sistema de aprendizaje de "manos limpias" no solo ayuda a las empresas a evitar riesgos legales, sino que también les permite ganar la confianza de las partes interesadas, incluidos inversores, clientes y gobiernos anfitriones.

En la era del auge de la inteligencia artificial y la gobernanza ESG, la integridad empresarial está siendo revalorizada por los mercados de capitales. El cumplimiento anticorrupción no es solo una función de vigilancia, sino un componente central de la estrategia empresarial. Las empresas multinacionales deben ser conscientes de que, en el contexto dual del retroceso de la globalización y el fortalecimiento regulatorio, solo integrando la racionalidad ética en la lógica operativa podrán obtener competitividad a largo plazo en un mundo incierto.

La corrupción no es un tema moral lejano, sino una práctica empresarial global que ocurre todos los días. Y lo que esta práctica les ofrece a las empresas —si la sabiduría de permanecer íntegros o la habilidad de sumarse a la corrupción— depende en gran medida de si las arterias del estado de derecho de un país son fuertes y vigorosas.(Fuente de referencia: Dedho, N.H., Belderbos, R. & Cuervo-Cazurra, A. (2025). Corruption experience and foreign investments: clean hands or dirty hands learning? Journal of International Business Studies, 56, 542–553.)

Límite de fuentes · corpinsight

corpinsight sitúa esta nota en Corp Insight publica analisis y boletines multilingue. (Estrategia / Ultima cobertura de estrategia de Corp Insight. / Industria explica el ángulo editorial local). los Enlaces de fuentes deben abrirse antes de reutilizar el resumen; fechas, nombres y cambios de estado aún requieren comprobación.

Enlaces de fuentes

  1. https://unu.edu/merit/blog-post/fighting-corruption-home-how-multinational-firms-learn-navigate-corrupt-marketsPrincipal

Articulos relacionados

Volver al canal